¿Como limpiar mi anillo de diamante?

Los diamantes necesitan ciertos cuidados si se quiere mantener al máximo su brillo. Un diamante limpio no sólo reflejará mejor la luz, sino que incluso parece más grande que uno que haya sido “apagado” para aceites corporales, jabón, cosméticos o grasa de la cocina. Los diamantes tienen una cierta afición por la grasa y se deben limpiar una vez al mes para que continúen brillante lo máximo posible. Por eso en este artículo os voy a hablar sobre cómo debéis lavar vuestro anillo de diamantes, o cualquier joya que tengáis que tenga un diamante o varios. En caso de querer comprar anillos de diamante, recomiendo que entréis en el link que os dejo, os llevará a Tomas Colomer, una joyería online de las mejores dónde el trato y la calidad de las joyas es inmejorable, así pues si quieres comprar joyas con diamantes o cualquier otro tipo de joya recomiendo Tomas Colomer.

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Limpiar mi anillo de diamante

A continuación os dejo tres métodos de limpieza, elija el que más le interese:

EL BAÑO DE DETERGENTE

Prepare un pequeño cuenco con una mezcla de agua jabonosa con cualquier detergente líquido suave. Cepillar las piezas delicadamente con un cepillo mientras se encuentran en el bol. Pasar un colador y enjuagar bajo el grifo con agua tibia. Seque con un paño suave y sin vello dando golpecitos.

EL REMOJO EN AGUA FRIA

Preparar en una taza una solución al 50% de agua y amoníaco. Deje el diamante en remojo 30 minutos. Extraerlo y golpee ligeramente alrededor de la parte posterior y frontal del engaste con un cepillo pequeño. Vuelva a sumergir en la solución y Escurra sobre un papel. No necesita aclarar.

EL MÉTODO DEL BAÑO RÁPIDO

Compre uno de los líquidos utilizados por los joyeros para la limpieza de joyas y siga las instrucciones.

Recuerde que la mejor limpieza es la que no se ha de producir. Y esto se consigue siendo atentos a un par de detalles:

El diamante no debe entrar en contacto con lejía mientras se hacen las tareas domésticas. La lejía no dañará el diamante, pero puede picar o decolorar el engarce. No se debe llevar puesto el diamante mientras se hace ningún tipo de trabajo duro. Aunque los diamantes son resistentes, se pueden desmenuzar si reciben un golpe fuerte en su veta.

No se deben guardar las piezas que lleven diamantes juntas en un cajón o un joyero, ya que los diamantes se pueden arañar entre ellos o incluso rayar otras joyas.

Quítate el anillo de diamantes al lavarte las manos, nadar, bañarte o hacer las tareas domésticas. Los productos químicos como el cloro, algunos productos de limpieza e incluso los aceites de la piel pueden afectar el brillo de un diamante. Las tareas domésticas como lavar la vajilla, lavandería y jardinería puede aflojar el diamante o puede hacer que caiga. En otras palabras, úsalo con la mayor moderación posible.